"Mirándote" Me gusta mirar tu belleza, perderme en tu inmensidad, jugar con tus blancas olas, dejarme mecer y acariciar, sentir ese eterno compás, que me lleva hacia dentro, y me llena de paz.
"Reencuentro" Llegó el momento adecuado, no fue tan inesperado como sorprendente, todo parecía preparado para la ocasión, no podía haber ningún impedimento. El tiempo, la vida, orquestaron la banda sonora perfecta, olas en la noche, estrellas reflejadas en el mar, brisa marina salada.... El momento vivido lo mereció y el recuerdo permanece ya sellado, en nuestro Corazón.
Tejedora de hilos invisibles de la vida, cuando los puntos, se adaptan y forman, un entramado que no oprime, que no ata, pero acaricia la piel que toca. Tejedora por naturaleza, siempre descifrando, mensajes que brotan tras cada punto dado. No hay cansancio, cada punto descubre un nuevo comienzo que alimenta tu camino. Tejedora de sueños, con puntos de colores, que atrapan un arco iris que imagina tu alma. ...
El silencio también habla, dice lo que las palabras ocultan, dice lo que nos prohibimos contar, dice lo que no queremos sentir, dice lo que las palabras no pueden expresar. Silencio que cubres, con tu palpable manto, el oportuno momento, dónde estallaría la tormenta. Silencio con voz de culpa, que siempre pesa en el corazón que sufre. Nada se ha dicho, pero todo está hablado, ya sólo queda paso, al silencio permitido para llenar este tiempo que nos ha limita...
No puedo huir pero es la mejor salida, es mi respuesta, la solución rápida. Provoca un efecto inmediato, de ruptura, de fin de la situación, de parar lo que se siente, de querer reiniciar, de nuevo comienzo, para no tener que escapar. No puedo huir, pero es la mejor salida, tampoco quiero quedarme, pero la vida me persigue, reproduce patrones, lo que me molesta, para enfrentarme a ello, para que me llene de valor. ...
Se detiene el tiempo, ya no hay prisa, y sin embargo, el río fluye, las campanas suenan en la iglesia del pueblo, el sonido de los cencerros inunda el valle. Se detiene el tiempo, ya no hay prisa, y sin embargo, el sol se oculta entre las montañas, las estrellas cubren el firmamento, y la luna aparece radiante. Se detiene el tiempo, ya no hay prisa, ante este majestuoso manto, verde vida, cielo azul, ...
Madres de la tierra, nacidas con furgor, dadoras de vida, cubiertas con mantos de flor, visionarias del tiempo, nos acogéis con amor. Impresionan vuestros brazos, vuestras cabezas elevadas, lucen deslumbrantes al sol, nos observáis con ternura, viendo nuestra evolución. Hoy os veneramos y sentimos admiración, por el lugar que ocupáis en esta creación. Hoy honramos, vuestra presencia, y reconocemos el valor, de unir cielo y tierra, ...